Cambios en el etiquetado de algunas sustancias peligrosas usadas en el hogar

Cultura y Sociedad | | publicada el 7 diciembre, 2010 a las 12:45 pm

Informa: Alba Saiz

El nuevo Reglamento sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas químicas modifica de forma relevante el sistema de información a los usuarios de productos tóxicos y peligrosos, con importantes cambios en las etiquetas de sustancias de uso habitual presentes mayoritariamente en los hogares, por lo que es necesario hacer llegar a los ciudadanos esta información de interés público.

La entrada en vigor del Reglamento CE 1272/2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas químicas supone cambios destacables en los etiquetados que se han venido utilizando y que afectan también a productos químicos tóxicos y peligrosos presentes en los hogares.

Aunque durante un período de tiempo van a coexistir el sistema antiguo de etiquetado con las nuevas etiquetas, es importante ir difundiendo esta información de servicio público para que los ciudadanos identifiquen y comprendan los nuevos símbolos y pictogramas presentes en las etiquetas de estos productos que no son sólo usadas en el ámbito industrial sino que también son muy habituales y de uso corriente doméstico.

Precisamente, desde el pasado 1 de diciembre están ya vigentes los cambios para las etiquetas de productos químicos peligrosos (alcohol de quemar, amoníaco, aguarrás, lejía, etc.), quedando previsto para el 1 de julio de 2015 lo referido a mezclas peligrosas (gasolinas, líquido corrector de escritura, suavizantes de ropa, etc.)

El Reglamento CE 1272/2008 tiene como una de sus finalidades fundamentales proteger la salud humana y el medio ambiente durante el manejo de sustancias y mezclas químicas peligrosos; es por ello que, con su entrada en vigor, se apueste por avisar a los usuarios de esos productos con una información que faciliten el manejo de las sustancias y mezclas químicas con riesgos.

Además, este nuevo etiquetado facilitará la adopción de un sistema armonizado y uniforme de información sobre los productos, a nivel mundial, que permitirá un mejor conocimiento de los peligros asociados y, por tanto, una reducción de los riesgos derivados del uso y manipulación de sustancias y mezclas químicas con independencia de sus países de origen.

Las variaciones más importantes a transmitir a los usuarios se centran en el cambio de formato de pictogramas y símbolos que están presentes en las etiquetas de los productos y que avisan de sus riesgos.

Así, los símbolos contendidos en cuadrados sobre fondo naranja desaparecen, siendo sustituidos por rombos sobre fondo blanco y con bordes en rojo; además se eliminan las letras situadas en la parte superior y las palabras del borde inferior.

Otros tres nuevos pictogramas se añaden a los que ya informan sobre riesgos:

Bombona a gas, para los gases a presión. Signo de exclamación, para las sustancias que provocan toxicidad aguda, irritación cutánea, irritación ocular, sensibilización cutánea o toxicidad específica. Peligro para la salud. Presente en sustancias y/o mezclas carcinógenas, mutágenas, tóxicas para la reproducción o peligrosos por aspiración.

Por último, desparece el siguiente pictograma que declaraba el carácter nocivo o irritante de un producto.

Los pictogramas indican la clase de peligro que entraña una sustancia o mezcla química, pudiendo simbolizar un mismo dibujo varios riesgos y existiendo, además, distintas categorías de peligrosidad en cada caso que se califican numéricamente, de manera que la etiqueta de un producto puede presentar, para un mismo tipo de peligro, distintas categorías de peligrosidad.

PICTOGRAMA CLASE DE PELIGRO
CARCINOGENICIDAD
TOXICIDAD PARA LA REPRODUCCIÓN
CLASE PELIGRO TOXICIDAD AGUDA

CATEGORÍA

CATEG. 1

CATEG. 2

CATEG. 3

CATEG. 4

PICTOGRAMA

Otra de las modificaciones emanadas del nuevo Reglamento CE 1272/2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas químicas es la introducción de palabras y frases y así, en las etiquetas se expresará el término”PELIGRO”, para las categorías de mayor peligrosidad o ”ATENCIÓN”, para las de menos peligrosidad.

Las actuales “frases de riesgo”, que viene precedidas por una “R” acompañada de dos dígitos (por ejemplo, R28: Muy tóxico por ingestión) se sustituyen en la nueva reglamentación por “indicaciones de peligro”, que se manifiestan con la letra “H” acompañada de tres número y CON la correspondiente advertencia (por ejemplo,H300: Mortal en caso de ingestión)

Las llamadas “frases de seguridad”, precedidas por una “S” y dos dígitos son ahora “consejos de prudencia”, expresados por una “P” y tres números, con los que se indican la recomendación y se explican sus causas (por ejemplo, S30: No echar jamás agua a este producto se sustituye por P223: Mantener alejado de cualquier posible contacto con el agua ya que reacciona violentamente y puede provocar una llamarada)

Por último, la nuevas etiquetas pueden incorporar información específica necesaria sobre los productos que no queda conveniente expresada con ninguna de las indicaciones de peligros (“frases H”) o con los consejos de prudencia (frases “P”)

Estas expresiones se identifican con las letras “EUH” y tres dígitos para su catalogación (por ejemplo, EUH206: ¡Atención! No utilizar junto a otros productos. Puede desprender gases peligrosos (cloro))

Ejemplo de cómo queda la nueva etiqueta de sustancias y mezclas peligrosos es la siguiente:

MÁS DE LA MITAD DE LOS USUARIOS DESCONCE ALGÚN SIGNIFICADO

El Barómetro de sanidad ambiental 2010, que elabora la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria de Castilla y León, hace referencia a aspectos estadísticos que relacionan a los consumidores con las etiquetas de productos tóxicos y peligrosos.

El 42,6% de los castellanos y leoneses dice conocer el significado de los pictogramas o símbolos de peligrosidad que aparecen en los envases de sustancias y mezclas químicas tóxicas y peligrosas.

Por el contrario, el 20,8% no conoce su significado y en el caso del 36,1% sólo reconoce saber el significado de alguno de los pictogramas.

De los datos referidos al porcentaje de ciudadanos que leen estas etiquetas, algo más del 45% de los encuestados afirma leerlas siempre o, al menos, la primera vez que hace uso del producto; por el contrario, el número de castellanos y leoneses que nunca presta atención a la información y a los consejos que se incluyen en las etiquetas o sólo las lee a veces es cercano al 54%, con el riesgo que esta actitud supone para su seguridad.

También el Barómetro de sanidad ambiental 2010 de la Junta de Castilla y León indica que prácticamente la totalidad de los preguntados, en concreto el 94,7%, guarda estos productos en un lugar específico y aislado.

La competencia en lo referido a la inspección, vigilancia y control de los productos químicos peligrosos, en sus distintas facetas, la realiza la Junta de Castilla y León a través de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria, cuyos inspectores desarrollan anualmente visitas a industrias y establecimientos de productos químicos para comprobar el cumplimiento de la normativa en materia de registro, envasado, etiquetado, formación e información.

Este centro administrativo, dependiente de la Consejería de Sanidad, también desarrolla una labor de información y difusión dirigida tanto a ciudadanos como a profesionales, sobre los cambios normativos y las exigencias a cumplir por este sector, para lo que, además de la difusión de esta información de servicio y de interés público a través de los medios de comunicación, es accesible a través del portal sanitario de la Junta de Castilla y León en Internet y, más concretamente www.salud.jcyl.es/sanidadambiental.

Etiquetas: , , , , ,